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martes, 2 de febrero de 2016

Mad Max: Fury Road (2015) de George Miller

Cuarta película perteneciente a la saga creada por el australiano George Miller. Ambientada en un futuro post-apocalíptico y distópico como sus predecesoras, destaca por sus espléndidas imágenes y sus secuencias de acción extravagantes y vertiginosas junto con imposibles vehículos modificados.

Imperator Furiosa (Charlize Theron estupenda) bajo las órdenes de Immortan Joe (Hugh Keays-Byrne), el poderoso y autoritario gobernante de la Ciudadela, es enviada por combustible y armamento en un camión de guerra. Pero ella se dispone a escapar de ese horrible lugar llevándose consigo a las esposas de su jefe; este último, al notar que el vehículo se desvía de su ruta y que sus mujeres desaparecieron, comienza una despiadada casería junto con sus War-Boys. Max Rockatansky (Tom Hardy), es un hombre atormentado por su pasado que, tras ser capturado por los chicos de Immortan para que le donase sangre al enfermo war-boy Nux (Nicholas Hoult), se ve envuelto sin desearlo en la persecución contra Furiosa.

Tom Hardy hizo una regular actuación, aunque mejor que el remplazado Mel Gibson. Charlize Theron es brillante, su papel de mujer fuerte y ruda rompe con los estereotipos también explícitos dentro de la misma película, me refiero a las mujeres-objeto de Immortan Joe. Nicholas Hoult encarna convincentemente a Nux, el chico de guerra que se ve involucrado en la ya clásica-cliché disputa moral entre el bien y el mal.


Todo el filme tiene como paisaje el enorme y peligroso desierto dentro de un planeta Tierra destruido solamente por seres igual de peligrosos: los humanos.

La parte visual del filme es un deleite para el ojo. Pinceladas de tonalidades anaranjadas, amarillas, cafés y azules abundan todo el tiempo. No se presenta en ningún momento el color verde, sólo cuando vemos la vegetación custodiada por Immortan Joe, y esto hace resaltar más la escasez de plantas y del líquido vital. La terrible realidad de ese mundo posible es una en el que los seres "vivos" apenas sobreviven en un planeta seco, muerto.

La fotografía del también australiano John Seale es un elemento esencial y de bastante peso que le provee a la película del perfecto ambiente post-apocalíptico. Una atmósfera desértica, en las noches fría y en los días calurosa, que impide la supervivencia de cualquier forma de vida por más despiadada que sea.

La música compuesta por Tom Holkenborg, mejor conocido como Junkie XL, es fundamental para acelerar todavía más las escenas de persecución con vehículos al aportar tensión e intensidad. Un elemento muy curioso pero que le va bien es la incorporación de una guitarra eléctrica tocada por uno de los vasallos de Immortan Joe que se combina con la banda sonora del caos (ruidos, gritos y música in crescendo).


En Mad Max: Fury Road los humanos tiene que afrontar graves problemas como la falta del líquido vital y por ende la escasez de alimentos cultivados, el hostil clima del desierto que incluye tormentas de arena, la adaptación de la especie al uso de bancos de sangre, enfermedades y malformaciones.

La película va más allá de la acción vertiginosa. Nos muestra un escenario posible y no muy lejano para la humanidad donde la vida se reduce a la nada. A vivir sólo por puro instinto, sin esperanza, intensidad ni espíritu. Nos prepara a lo que posiblemente nos enfrentaríamos, en esencia, si es que llegamos a un mundo post-apocalíptico donde se recorre un camino de furia sin sentido. George Miller intenta hacernos reflexionar con una última frase: "¿A donde debemos ir, los que vagamos en este yermo, para buscar lo mejor de nosotros?".

Calificación: 8/10.



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